Paisajes de interior

Paisajes de Interior

 

Un paisaje siempre necesita una mirada (o dos)El proceso de creación de estos paisajes forma parte de la obra, comienza con los paseos por el monte o junto al mar, con la recogida de ramas, piedras, arena. En realidad su origen es anterior porque son los paisajes vividos, recordados, quizá soñados y deseados, esos paisajes entrevistos en los viajes a través de la ventanilla que resbalan ante nuestros ojos y que quedan flotando en el horizonte; son los que, en la buscada soledad del estudio, se convierten en un paisaje real, más real que la realidad si así se puede decir. Mi intención es que, aunque sea por una décima de segundo, no se sepa si es o no un paisaje auténtico, que la mirada no prevenida del espectador los contemple, y se los crea; pero también que los vuelva a mirar y dude que reconozca en ellos los paisajes guardados en su memoria. ¿Qué es primero?, ¿cuál es su esencia?, ¿esos elementos que finalmente determinarán la anatomía del paisaje?, ¿la imagen que un día impresionó la retina?, ¿las interferencias inconscientes que intervienen? No lo sé, seguramente un poco de todo. Al fin a al cabo todo paisaje es una construcción, una construcción que no acaba nunca que siempre se construye con la mirada.

                                                   

Ángeles Pérez, 2015

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